Probablemente usted tiene más experiencia tratando con doctores que con abogado de divorcio.

Si usted tiene problemas con su corazón, usted no llegaría a un ortopedista. Si tu objetivo es un acuerdo de divorcio bueno, entonces, ¿Por qué irse a un abogado litigante? Hace más sentido elegir a un abogado con competencias, preparación y experiencias a conseguir asentamientos buenos.

En la nuestra analogía médica, un proceso de divorcio es comparable a una cirugía. Una cirugía es peligrosa, estresante y costosa.

Usted no se somete a una cirugía salvo si es absolutamente necesario.

Un divorcio colaborativo es comparable a un enfoque medico a un problema. Cuando se trata una enfermedad, solitamente se recomienda el tratamiento meno riesgoso. Irse a juicio es riesgoso. Durante mi tratamiento como abogado de divorcio de más de treinta años, he dicho a numerosos clientes, “Que se cubra sus necesidades en un acuerdo. En juicio usted lanza el dado.”

Cuando se confronta con un divorcio, en primer lugar, piensa colaborativo- en la misma forma que usted pensaría a la medicina o fisioterapia ante de considerar cirugía. La Corte debería ser el último recurso.

Además, si se toma realmente en serio de evitar el riesgo de irse a la corte, ¡Que contrate un profesional de conciliación! Las competencias involucradas en crear un asentamiento viable son diferentes de las competencias involucradas en prepararse para el juicio. Un abogado colaborativo tiene estas competencias de asentamiento.

© Arnold D. Cribari